La politóloga de derecha Laura Fernández, de 39 años, ganó este domingo la Presidencia de Costa Rica en primera vuelta con un amplio respaldo popular. La candidata del Partido Pueblo Soberano alcanzó el 49.61% de los votos con el 69.4% de las mesas escrutadas, muy por encima de Álvaro Ramos, del Partido Liberación Nacional (PLN), quien obtuvo el 32.5%.
Fernández se convierte en la segunda mujer en asumir la jefatura de Estado en la historia del país, después de Laura Chinchilla, quien gobernó entre 2010 y 2014. Durante su campaña, la ahora presidenta electa se presentó como la “heredera” del presidente Rodrigo Chaves, prometiendo continuar su línea política y mantener la mano dura contra el crimen, uno de los temas que más preocupa a la ciudadanía.
Exministra de la Presidencia y de Planificación del actual gobierno, Fernández destacó su intención de reforzar la seguridad mediante medidas como el establecimiento de un estado de excepción en zonas conflictivas. “No me va a temblar el pulso para tomar las decisiones que tengamos que tomar para retomar la paz en los hogares de Costa Rica”, sostuvo en un debate el pasado 26 de enero.
La mandataria electa ha sugerido incluso ofrecerle un cargo ministerial a Chaves, a quien calificó como “un hombre brillante”. Al igual que él, ha sido crítica del Poder Judicial y del Legislativo, a los que responsabiliza por el aumento de homicidios y la violencia vinculada al narcotráfico.
Durante la campaña, figuras cercanas al partido, como Nogui Acosta y Pilar Cisneros, mencionaron la posibilidad de promover una reforma constitucional que permita la reelección consecutiva, propuesta que ha generado críticas entre la oposición. Algunos candidatos rivales, como el izquierdista Ariel Robles, advirtieron sobre tendencias autoritarias y el riesgo para la democracia.
Fernández agradeció el respaldo del electorado y afirmó: “Esto es una fiesta democrática y tenemos que agradecerle a Dios por nuestro país y por la estabilidad democrática que yo siempre voy a cuidar”.
Casada y madre de una niña, la presidenta electa ha prometido continuar proyectos emblemáticos del gobierno actual, entre ellos el complejo administrativo Ciudad Gobierno, la construcción de una marina en el Caribe, la ampliación de carreteras estratégicas y la modernización de puertos y aeropuertos.




