Milán, Italia — Cientos de manifestantes se congregaron el sábado en la Piazza XXV Aprile de Milán para expresar su rechazo al despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) durante los próximos Juegos Olímpicos de Invierno. Aunque los agentes estarán asignados a una sala de control y no operarán en las calles, la medida fue suficiente para provocar malestar entre sectores políticos y sociales italianos.
La plaza, que conmemora la liberación de Italia del fascismo nazi en 1945, recibió a miembros del Partido Democrático, la confederación sindical CGIL, la organización de veteranos ANPI y numerosos ciudadanos. Los organizadores repartieron silbatos de plástico y, entre música y cánticos, los manifestantes denunciaron lo que consideran un retorno de ideas autoritarias tanto en Estados Unidos como en Europa.
Algunas pancartas decían: “No, gracias, de Minnesota al mundo, al lado de cualquiera que luche por los derechos humanos”, “Nunca más significa nunca más para nadie” y “Hielo sólo en Spritz”, en alusión a la bebida italiana. Varias personas expresaron su preocupación tras recientes incidentes en Estados Unidos vinculados al ICE, incluyendo un tiroteo mortal en Minneapolis.
Aunque los agentes destacados en Milán pertenecen a Homeland Security Investigations —una división del ICE enfocada en delitos transfronterizos que suele colaborar en eventos internacionales—, no pertenecen a la unidad de Operaciones de Ejecución y Expulsión, que gestiona operativos migratorios en territorio estadounidense.
El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, declaró que los agentes “no son bienvenidos”. El Ministro del Interior, Matteo Piantedosi, fue citado al Parlamento para explicar el despliegue. Entre los manifestantes, Silvana Grassi sostenía un cartel que decía “Ice = Gestapo”. “Me dan ganas de llorar al pensarlo. Es demasiado terrible. ¿Cómo eligieron a un hombre tan terrible y malvado?”, comentó.
Paolo Bortoletto, otro asistente, reconoció que los agentes cumplirán labores investigativas, pero insistió en el rechazo: “No los queremos en nuestro país. Somos un pueblo pacífico. No queremos fascistas. Son sus ideas las que nos molestan”.




