Washington – Los emisarios de la Casa Blanca y del Kremlin sostuvieron este sábado una reunión calificada como “productiva” en Estados Unidos, con el objetivo de avanzar hacia una salida al conflicto en Ucrania tras casi cuatro años de guerra.
El encuentro se celebró en Florida un día antes de la segunda ronda de conversaciones a tres bandas que reunirá en Abu Dabi a delegaciones de Ucrania, Rusia y Estados Unidos.
“Hoy en Florida, el enviado especial ruso Kirill Dmitriev mantuvo reuniones productivas y constructivas como parte del esfuerzo de mediación de Estados Unidos para avanzar hacia una solución pacífica del conflicto ucraniano”, señaló en un comunicado Steve Witkoff, emisario de la Casa Blanca. Añadió: “Nos sentimos alentados por esta reunión de que Rusia está trabajando para asegurar la paz en Ucrania”.
La delegación estadounidense incluyó también a Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump; al secretario del Tesoro, Scott Bessent; y al asesor de la Casa Blanca, Josh Gruenbaum.
Por su parte, Kirill Dmitriev confirmó en la red social X que sostuvo una “reunión constructiva con la delegación estadounidense de paz”, y añadió que discutieron temas relacionados con el Grupo de Trabajo Económico entre ambos países.
Abu Dabi acogerá este domingo la segunda ronda de conversaciones tripartitas, después de los primeros encuentros directos y públicos entre Kiev y Moscú la semana anterior. Esta nueva cita llega tras una tregua parcial que detuvo temporalmente los ataques contra la infraestructura energética de Ucrania.
Donald Trump anunció el jueves que solicitó al presidente ruso Vladímir Putin detener durante una semana los ataques al sistema energético ucraniano debido a la ola de frío. El Kremlin accedió, aunque aclaró que la pausa concluirá este domingo.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó que su país también se sumaría a la tregua: “Si Rusia no ataca nuestro sistema energético, ya sea a la capacidad de generación o a cualquier otro elemento, nosotros no atacaremos su sistema energético”, expresó.
El sábado, el Ministerio de Defensa de Rusia reportó ataques únicamente contra infraestructura de transporte vinculada a las Fuerzas Armadas ucranianas y aseguró no haber golpeado instalaciones energéticas en los días previos.




