La historia de Ojo Eghosa Kingsley, un ciudadano de Nigeria, se volvió viral tras conocerse que fue sentenciado luego de negarse a devolver $1.5 millones que recibió por error en su cuenta bancaria. Aunque las versiones en redes sociales exageraron algunos detalles, el caso fue confirmado oficialmente por la Comisión de Crímenes Económicos y Financieros (EFCC) de Nigeria.
Según esa entidad, el dinero —equivalente a 1,507,502,182.24 nairas— fue acreditado erróneamente por el banco First Bank Plc entre junio y noviembre de 2025. Kingsley no devolvió los fondos, lo que llevó a que fuera acusado de robo bajo la Sección 387(1) del Código Penal del Estado de Edo, 2022, que castiga la apropiación indebida con hasta un año de prisión y multas.
Durante el juicio, Kingsley se declaró culpable. La Fiscalía pidió una sentencia ejemplar, mientras que la defensa solicitó clemencia alegando arrepentimiento. El juez W. I. Aziegbemhin, del Tribunal Superior del Estado de Edo, dictó una condena de un año de prisión o el pago de una multa de 5 millones de nairas, unos 3,530 dólares. No obstante, el comunicado de la corte no especificó cuál alternativa fue finalmente cumplida.
El tribunal también ordenó la restitución de $192,450, correspondientes al dinero restante de los $1.5 millones. La EFCC logró recuperar $567,500 de cuentas asociadas al acusado, su madre y su hermana, fondos que fueron devueltos al banco. Además, la institución bancaria logró recuperar otra parte mediante la reversión de transferencias.
Tras la sentencia, Kingsley firmó un compromiso formal de buena conducta, según informó la EFCC.




