Al proponer una medida para enviar cheques a cientos de miles de ciudadanos, mientras la Legislatura evalúa otro proyecto que busca ajustar de forma permanente las tasas y umbrales contributivos, la gobernadora Jenniffer González pareció optar por una salida temporal a la dificultad de lograr, en el corto plazo, el respaldo de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) a las enmiendas que impulsa al Código de Rentas Internas.
Estas modificaciones forman parte de su esfuerzo por cumplir una de las promesas más destacadas de su campaña: ofrecer alivios contributivos significativos a los contribuyentes. Sin embargo, tanto la JSF como la Legislatura han mostrado reservas sobre el alcance fiscal y la sostenibilidad a largo plazo de dichas propuestas, lo que llevó a la mandataria a buscar alternativas parciales y más inmediatas.
“Era la respuesta más salomónica”, indicó González al defender la iniciativa que contempla desembolsos directos a las familias como una forma de mitigar el impacto económico, sin desaprovechar la discusión que se mantiene abierta sobre la reforma contributiva más amplia. La medida pretende equilibrar las exigencias presupuestarias con el compromiso político de reducir la carga tributaria en Puerto Rico.




