Gran parte del territorio de Estados Unidos enfrenta en estos días un frío extremo que ha dado lugar a una inusual oleada de “frost quakes”, o criosismos, un fenómeno que ocurre cuando el suelo se congela y se contrae de forma repentina, generando pequeñas fracturas y vibraciones que asemejan temblores.
Evan Webb, meteorólogo del Servicio Nacional de Meteorología (SNM) de Kentucky, explicó a EFE que estos eventos suceden “cuando el suelo se satura por lluvia o lluvia gélida y, al descender bruscamente la temperatura, esa humedad se congela rápidamente, expandiéndose y provocando grietas que producen los estallidos que la gente escucha por la noche”.
Los criosismos pueden causar vibraciones, ruidos fuertes y hasta la caída de árboles, aunque el experto aclaró que suelen ser inofensivos. Las autoridades meteorológicas de Louisville emitieron mensajes en la red social X para tranquilizar a la población, asegurando que los estallidos reportados no tienen un origen paranormal: “¡Son criosismos (terremotos de hielo)!”
La ola de frío que afecta a Estados Unidos desde el fin de semana se extiende desde Texas hasta la costa atlántica norte, con temperaturas entre 15 y 20 grados por debajo de lo normal en algunos estados. La tormenta invernal ha dejado al menos 34 muertos y ha provocado la mayor cancelación de vuelos desde la pandemia de la Covid-19. Más de medio millón de hogares permanecen sin electricidad, con temperaturas mínimas que, combinadas con el aire ártico, se sienten por debajo de los -4 °F en varias zonas.
Especialmente en el interior del país, residentes han reportado sonidos similares a disparos, originados por los llamados “terremotos de hielo”. Videos compartidos en redes sociales muestran la intensidad de los ruidos.
El fenómeno está vinculado a un desplazamiento del vértice polar, que ha permitido que el aire helado del Ártico se desplace hacia latitudes bajas como Kentucky y Tennessee. Incluso Florida, que usualmente evita los embates invernales, registrará el próximo fin de semana su temperatura más baja en 15 años, con valores bajo los 30 °F en Miami.
El vórtice polar —una masa de aire gélido sobre el Polo Norte— puede moverse hacia el sur cuando se calienta bruscamente la atmósfera superior, debilitando la barrera de vientos que lo contiene. Un suceso similar se registró en enero de 2024, cuando el sur de Estados Unidos sufrió mínimas históricas que causaron al menos 40 muertes, según medios nacionales.




