El jefe de la Administración de Vivienda Pública (AVP), Juan Rosario Hernández, rechazó el resultado de una auditoría federal que sostuvo que el Estado no tomó medidas adecuadas para atender la presencia de plomo en 220 residenciales públicos de Puerto Rico. Según explicó, la información sobre las gestiones realizadas “se perdió”, pues estaba bajo custodia de los administradores privados de los complejos.
Rosario Hernández señaló que la auditoría de la Oficina del Inspector General del Departamento de Vivienda federal (HUD) cubre el periodo de enero de 2022 a diciembre de 2023, y que el hallazgo principal no fue la ausencia de acción, sino la pérdida de datos sobre las medidas implementadas. “La auditoría no dice que no se hizo nada, sino que la información no se manejó de forma correcta. Esa responsabilidad se delegó en los agentes administradores”, afirmó durante la conferencia “En Récord”, celebrada en La Fortaleza.
El funcionario indicó que la AVP administra 328 residenciales, de los cuales 220 fueron construidos antes de 1978, año en que se prohibió el uso de pintura a base de plomo. “Al momento, hemos podido trabajar 180 residenciales públicos. Nos quedan 40 proyectos pendientes por mitigar”, precisó. Añadió que los nuevos inquilinos en esos 40 complejos firman una cláusula reconociendo la presencia de plomo y que se han desarrollado iniciativas para orientar a los residentes y continuar el proceso de mitigación.
De acuerdo con Rosario Hernández, la AVP debe presentar un plan de acción al HUD antes de que termine febrero, con la meta de completar los trabajos en octubre de este año. La agencia cuenta con una unidad de ingeniería encargada de las labores de mitigación y trabaja en coordinación con el Departamento de Salud. “Estamos creando una presentación para adiestrar a nuestros agentes administradores y asegurar que la información sobre el manejo del plomo sea uniforme y correcta”, dijo.
El plomo, según la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA), es una sustancia tóxica que puede afectar múltiples órganos y sistemas del cuerpo humano, provocando dolor abdominal, fatiga, irritabilidad y otros problemas de salud.
La auditoría federal concluyó que la AVP incumplió con tareas de inspección, prevención y mantenimiento en los residenciales analizados, una muestra de 52 complejos construidos antes de 1978. Sin embargo, Rosario Hernández sostuvo que la EPA ha realizado monitoreos en algunos proyectos y los resultados han mostrado “0% de presencia de plomo” en 180 de los residenciales intervenidos.




