Louisville – UPS anunció este martes que retiró toda su flota de aviones de carga McDonnell Douglas MD-11, pocos meses después del accidente ocurrido en Louisville que dejó 15 muertos. La consejera delegada, Carol Tome, informó durante una llamada sobre los resultados del cuarto trimestre que la empresa decidió “acelerar” el retiro de esos aviones.
El siniestro, registrado el 4 de noviembre en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional Muhammad Ali, cobró la vida de los tres tripulantes y de 12 personas en tierra. Según el informe inicial, el motor izquierdo del avión se desprendió del ala, lo que impidió ganar altura antes de estrellarse.
Tras el accidente, la Administración Federal de Aviación (FAA) suspendió los vuelos de todos los MD-11 y comunicó que continúa investigando “todos los hechos y circunstancias” antes de decidir si el modelo podrá volver a operar.
Los MD-11 representaban cerca del 9% de la flota de UPS, y su retiro significó un cargo contable de 137 millones de dólares después de impuestos, precisó Tome. Como parte del plan de reemplazo, la empresa recibirá 18 nuevos Boeing 767 en los próximos 15 meses.
Durante la temporada alta de fin de año, UPS recurrió al uso de aviones de otras regiones, incrementó el transporte terrestre y alquiló aeronaves adicionales para mantener sus operaciones. “Estoy increíblemente orgulloso de nuestro equipo de Worldport y de cómo respondieron a este accidente”, expresó Tome. También agradeció las muestras de apoyo de la comunidad de Louisville y de sus socios industriales.
De acuerdo con la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte, los investigadores detectaron grietas en las piezas que sostenían el motor al ala del avión siniestrado. Dichas fisuras no fueron identificadas durante los mantenimientos regulares, y la última inspección de esos componentes críticos se realizó en 2021.




