SEÚL, Corea del Sur — Corea del Norte lanzó este martes varios misiles balísticos de corto alcance hacia sus aguas orientales, informaron sus países vecinos. El gesto ocurre en medio de una creciente tensión con Corea del Sur, a pocos días de una importante reunión política en Pyongyang.
El ejército surcoreano indicó que detectó el despegue de varios misiles balísticos desde una zona al norte de la capital norcoreana. Cada proyectil habría recorrido unos 350 kilómetros (217 millas) antes de caer al mar. Por su parte, el Ministerio de Defensa de Japón confirmó que dos misiles cayeron frente a la costa oriental de la península coreana y condenó los lanzamientos, calificándolos de amenaza para la paz regional e internacional.
El ejército surcoreano aseguró que mantiene una postura firme para hacer frente a cualquier provocación norcoreana.
Estos disparos son los primeros desde que Corea del Norte probó misiles hipersónicos a inicios de enero. En diciembre, el país también había realizado pruebas con misiles de crucero estratégicos de largo alcance y nuevos misiles antiaéreos, además de mostrar avances en la construcción de su primer submarino de propulsión nuclear.
Desde el colapso de las negociaciones con Estados Unidos y Corea del Sur en 2019, Corea del Norte ha intensificado sus pruebas de armas con el objetivo de fortalecer su arsenal nuclear. Expertos consideran que el líder Kim Jong Un busca aumentar su poder de negociación ante Washington mediante estas demostraciones militares.
Analistas señalan que los recientes lanzamientos podrían estar dirigidos a destacar los logros armamentísticos del país en vísperas del congreso del Partido de los Trabajadores, previsto para febrero. Este sería el primer encuentro de ese tipo en cinco años y servirá para definir nuevas prioridades políticas y económicas.
Corea del Norte ha advertido recientemente sobre posibles represalias tras acusar al Sur de realizar vuelos con drones de vigilancia sobre su territorio. Seúl negó las acusaciones y aseguró que investiga si los drones en cuestión fueron operados por civiles.
Según expertos, estas denuncias podrían formar parte de una estrategia norcoreana para fomentar el sentimiento antisircoreano antes del congreso, donde podría oficializarse la postura de Kim Jong Un sobre un sistema hostil de “dos Estados” en la península.
Esta historia fue traducida del inglés al español con asistencia de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




