Kiev – Un intenso ataque ruso con drones contra la ciudad portuaria de Odesa, en el sur de Ucrania, dejó 23 personas heridas, entre ellas dos niños y una mujer embarazada, informaron las autoridades ucranianas. El presidente Volodymyr Zelensky pidió a Estados Unidos acelerar los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la invasión rusa que se prolonga desde hace casi cuatro años.
Según el gobierno ucraniano, más de 50 drones participaron en el bombardeo, incluidos modelos modernizados por Rusia para aumentar su alcance y capacidad destructiva. Los proyectiles impactaron la red eléctrica y dañaron cinco edificios residenciales. Zelensky indicó que los equipos de rescate continuaban trabajando para confirmar la situación de posibles víctimas atrapadas entre los escombros, e informó que un centro de culto protestante también resultó afectado.
“El rescate continuará hasta esclarecer el destino de todas las personas que puedan estar bajo los escombros”, expresó el mandatario a través de Telegram. Agregó que ataques como este “socavan la diplomacia” y complican los esfuerzos de los aliados internacionales que buscan una salida al conflicto.
Fuentes oficiales señalaron que la administración de Donald Trump impulsa gestiones diplomáticas que han mostrado cierto progreso, aunque sin resolver el asunto clave de los territorios ocupados por Rusia. Analistas consultados advierten que Vladimir Putin no tiene prisa en negociar, pues confía en que el apoyo occidental a Kiev disminuirá con el tiempo y que la resistencia ucraniana se debilitará.
Moscú, según reportes, está ofreciendo incentivos económicos, liberando prisioneros y reclutando extranjeros para reforzar su ejército. Una investigación de Associated Press reveló que trabajadores de Bangladesh fueron engañados con promesas de empleos civiles y luego enviados al frente en Ucrania.
Zelensky anunció que la próxima ronda de conversaciones entre Estados Unidos y Rusia está prevista para el 1 de febrero, aunque expresó su deseo de adelantar la cita y solicitó imponer más sanciones a Moscú mientras tanto.
Las fuerzas aéreas ucranianas informaron que Rusia lanzó 165 drones durante la noche, de los cuales 24 lograron atravesar las defensas y golpear objetivos en siete regiones del país. En respuesta, Ucrania ha incrementado la producción de drones interceptores y desarrolla modelos propios de mayor alcance.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso afirmó haber derribado 19 drones ucranianos sobre distintas regiones de Rusia. La inteligencia ucraniana dijo que Moscú utilizó por primera vez el nuevo dron de ataque Geran-5, una versión rusa del Shahed de diseño iraní, con una ojiva de hasta 90 kilos y un alcance cercano a los 1,000 kilómetros.
La ofensiva con drones, cada vez más intensa, evidencia la evolución tecnológica de ambos bandos en una guerra que continúa sin señales de cese.




