Una poderosa tormenta invernal continuó el domingo por la mañana afectando la costa este de Estados Unidos, con intensas caídas de nieve, aguanieve y lluvia helada que provocaron temperaturas gélidas, apagones generalizados y condiciones peligrosas en las carreteras.
El Servicio Nacional de Meteorología (SNM) advirtió que el sistema se mantendría activo hasta el lunes en gran parte del país, seguido por un marcado descenso en las temperaturas. La agencia alertó sobre la formación de hielo y «peligrosos impactos en los viajes y las infraestructuras» durante varios días.
Se pronosticaban fuertes nevadas desde el valle del Ohio hasta el noreste, mientras que una «acumulación catastrófica de hielo» amenazaba desde el valle inferior del Misisipi hasta el Atlántico medio y el sureste del país.
Según el portal poweroutage.com, más de 100,000 clientes permanecían sin electricidad en Tennessee y Texas el domingo por la mañana, con cifras similares en Misisipi y más de 84,000 en Luisiana.
El impacto en el transporte aéreo también fue severo: el rastreador de vuelos flightaware.com reportó más de 10,000 cancelaciones y unos 8,000 retrasos el domingo.
Millones de personas enfrentaban las consecuencias del sistema, mientras las autoridades pedían a la población limitar los desplazamientos y prepararse para varios días de frío extremo.
Esta historia fue traducida del inglés al español con una herramienta de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




