MINNEAPOLIS – Hombres y mujeres tomaron las calles de Minneapolis para exigir la salida de los agentes federales de inmigración luego de que un miembro de la Patrulla Fronteriza matara a tiros a Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años. El incidente, ocurrido en medio de las redadas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump, desató fuertes enfrentamientos y nuevas protestas en una ciudad aún conmocionada por episodios similares semanas antes.
Según testigos, Pretti participaba en una manifestación cuando fue baleado. Los videos del momento muestran que sostenía un teléfono móvil, sin que se apreciara un arma. No obstante, el Departamento de Seguridad Nacional aseguró que los agentes respondieron con “disparos defensivos” al ser enfrentados por un hombre armado que se resistió violentamente.
El jefe de la policía local, Brian O’Hara, informó que Pretti poseía un permiso legal para portar armas, aunque no está claro si la utilizó. La secretaria del DHS, Kristi Noem, alegó que el enfermero intentó impedir una operación federal, pero no detalló si llegó a amenazar a los agentes.
La familia del fallecido emitió un comunicado denunciando las versiones oficiales y asegurando que Alex solo tenía en la mano su celular. “Nuestro hijo era un buen hombre”, manifestaron, calificando de “mentiras asquerosas” las declaraciones del gobierno.
El suceso provocó una oleada de indignación. Alexandria Ocasio-Cortez y otros legisladores demócratas pidieron la retirada inmediata de las autoridades migratorias de Minnesota y exigieron a su partido no aprobar fondos para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El líder del Senado, Chuck Schumer, advirtió que los demócratas no apoyarán un paquete de gastos que incluya al DHS, lo que podría causar un cierre parcial del gobierno el 30 de enero.
Trump reaccionó en sus redes sociales lanzando duras críticas contra el gobernador Tim Walz y el alcalde de Minneapolis, a quienes acusó de “incitar a la insurrección con su retórica peligrosa”.
El gobernador Walz expresó desconfianza hacia los funcionarios federales y anunció que el estado encabezará la investigación. No obstante, el superintendente Drew Evans denunció que agentes del gobierno bloquearon el acceso a la escena, incluso después de obtener una orden judicial.
Las protestas se extendieron a otras ciudades como Nueva York, Washington y Los Ángeles. En Minneapolis, las temperaturas bajo cero no impidieron que cientos se reunieran para rendir homenaje a Pretti. Con pancartas que decían “Justicia para Alex Pretti”, los manifestantes corearon consignas como “ICE fuera ahora”.
El jefe O’Hara pidió calma tanto a la ciudadanía como a las agencias federales: “Exigimos que estas instituciones actúen con humanidad e integridad. Instamos a todos a permanecer pacíficos”, dijo.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades estatales mantenían su reclamo de transparencia en la investigación, mientras las calles de Minneapolis seguían marcadas por el dolor y la desconfianza hacia las fuerzas federales.




