Decenas de familias inmigrantes protestaron el sábado detrás de las vallas del Centro Residencial Familiar del Sur de Texas, en la ciudad de Dilley, donde un niño ecuatoriano de 5 años, Liam Conejo Ramos, y su padre, Adrián Alexander Conejo Arias, fueron enviados tras ser detenidos en Minnesota. Fotos aéreas tomadas por The Associated Press mostraron a niños y padres vestidos con chaquetas y suéteres, algunos sosteniendo carteles con el mensaje “Libertad para los niños”.
Eric Lee, abogado de inmigración presente en el lugar, relató que las familias afuera coreaban “¡Libertad!” y “Déjennos ir”. La detención del pequeño y su padre ha reavivado las tensiones en Estados Unidos sobre la política migratoria bajo el gobierno de Donald Trump. Existen versiones contradictorias sobre si se ofreció a los padres la oportunidad de dejar al menor con otra persona antes del arresto.
Ese mismo día, en Minneapolis, un agente de inmigración federal mató a tiros a un hombre, lo que provocó protestas masivas y aumentó la tensión en una ciudad que ya enfrentaba indignación por otro caso similar reciente. Las imágenes mostraron manifestantes golpeando cubos de basura mientras exigían justicia por Alex Pretti, de 37 años, quien murió abatido por un agente de la Patrulla Fronteriza.
María Alejandra Montoya Sánchez, una madre de 31 años detenida desde octubre junto a su hija de 9 años, contó a AP que vio brevemente al padre y al niño afuera durante la manifestación. Ella explicó que la protesta fue organizada por las familias dentro del centro, cansadas de la larga detención y de condiciones que, según denuncian, incluyen comida en mal estado, enfermedades recurrentes y atención médica limitada. Según Montoya, la protesta también estuvo motivada por la situación del niño ecuatoriano y su padre.
Eric Lee añadió que escuchó a sus clientes dentro del centro referirse a las represalias que podrían enfrentar por participar en la manifestación, pero destacó su valentía: “Que los niños y sus padres arriesguen represalias bajo estas condiciones para alzar la voz es un testimonio tanto de lo valientes que son como de lo abismales que son las condiciones de este lugar”, expresó.
Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional declinó comentar sobre la situación. Mientras tanto, un informe del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) presentado en diciembre señaló que cientos de menores han sido retenidos en esa instalación más allá del límite permitido por la corte, según una demanda federal en curso.
Esta historia fue traducida del inglés y revisada por un editor antes de su publicación.




