El dirigente yaucano Abel Franceschi atendió la llamada del sábado con la voz ronca, aún con la emoción viva de una noche que se prolongó hasta más allá de las 2:00 a.m. La razón era histórica: los Cafeteros de Yauco rompieron una sequía de 55 años sin campeonatos al vencer en cinco parciales a los bicampeones Caribes de San Sebastián en el quinto juego de la final de la Liga de Voleibol Superior Masculino (LVSM).
El triunfo selló la serie 4-1 y marcó el sexto título en la historia de la franquicia, una de las fundadoras de la liga en 1958. El último campeonato había sido en 1971 y su anterior aparición en una final databa de 1997. Luego de un receso de más de 15 años, el conjunto, bajo la dirección del apoderado Jorge Báez, regresó al torneo en 2017.
Franceschi, de 39 años y Dirigente del Año 2025, fue parte crucial del resurgir de la “Cuna del Voleibol”. “Es algo bien bonito y gratificante. Es un sueño hecho realidad. Desde niño lo soñábamos, y gracias a Dios se nos dio la oportunidad”, expresó el técnico, quien, a los nueve años, presenció la final de 1997 entre Yauco y los Changos de Naranjito.
El estratega destacó la pasión del pueblo: “Yauco se vive y se respira voleibol. Lo que se ha creado desde los ‘playoffs’ es impresionante. Todas las generaciones se unieron para lograr esto”.
El campeonato fue intenso: cuatro victorias en cinco sets para los Cafeteros y una para los Caribes. “El 4-1 no refleja lo fuerte que fue la serie. Las claves fueron la disciplina, el enfoque y la mentalidad competitiva. Todos los jugadores tuvieron participación, lo que mantuvo la armonía”, subrayó Franceschi.
La hazaña tuvo un matiz especial: Yauco selló el título como visitante ante un rival que llevaba invicto en casa desde agosto de 2024. Además, los Cafeteros completaron una temporada perfecta de 10-0 en quintos parciales. “Nuestra fanaticada llenó la mitad del coliseo. Sentíamos que jugábamos en casa”, recalcó.
Un punto de inflexión fue el cambio en el que Yauco adquirió al acomodador Kevin Rodríguez y a Arnel Cabrera, a cambio de Pedro Molina, Eli Irizarry y Ricardo Massanet. Rodríguez, Acomodador del Año 2025, también fue elegido Jugador Más Valioso de la final tras registrar 22 asistencias, 11 defensas y tres puntos. “Ese cambio fue clave. Ambos jugadores trajeron liderazgo y compromiso”, afirmó el técnico.
El futuro luce brillante. Yauco apostó por refuerzos jóvenes como Juan Felipe Castañeda (22 años) y Brandon Rattray, junto a los boricuas Diego Negrón e Iván Fernández. “Es un equipo joven, talentoso y con mucho por dar. Tenemos tres veteranos y varios novatos, incluyendo a Axel Meléndez, que fue Novato del Año”, dijo Franceschi.
La celebración continuará con una caravana desde las letras del pueblo, en la carretera 127 del barrio Jacanas, hasta la Plaza Fernando de Pacheco y Matos. “La base está formada. Hay que seguir trabajando para que el próximo campeonato no tarde medio siglo”, concluyó el dirigente, antes de un respiro merecido en la Ciudad del Café.




