Una medida ante la consideración del Senado busca aliviar el impacto económico del cuidado veterinario en las familias al proponer que se añada un nuevo capítulo al Código de Seguros con el fin de regular la oferta y venta de pólizas para mascotas.
El Proyecto del Senado (PS) 976, de la autoría del presidente Thomas Rivera Schatz, establece —mediante el Capítulo 48— un marco jurídico para los seguros de mascotas, fijando requisitos mínimos de póliza, divulgaciones claras y estandarizadas al consumidor, prácticas de mercadeo responsables y mecanismos efectivos de fiscalización por parte de la Oficina del Comisionado de Seguros.
La legislación busca que los dueños de mascotas puedan tomar decisiones informadas y planificar los gastos relacionados con enfermedades o accidentes veterinarios. “Las mascotas son parte de la familia puertorriqueña y su cuidado conlleva responsabilidades económicas reales. Esta medida busca que los consumidores tengan información clara, comparable y transparente al adquirir un seguro para sus animales de compañía, y que puedan manejar mejor los costos asociados a su salud”, expresó Rivera Schatz en declaraciones escritas.
De acuerdo con la Radiografía del Consumidor de la Cámara de Mercadeo, Industria y Distribución de Alimentos (MIDA), alrededor del 48% de los hogares en Puerto Rico —unos 643,000— tiene mascotas. Este dato resalta la relevancia de contar con herramientas que ayuden a las familias a atender los gastos que implica su cuidado.
Entre las disposiciones del PS 976 se incluyen la obligación de ofrecer divulgaciones claras y uniformes antes de adquirir una póliza; un período mínimo de 15 días para revisar y devolver la póliza sin penalidades; la regulación de los períodos de espera y las exclusiones por condiciones preexistentes; la distinción entre seguros y programas de bienestar para evitar confusión o mercadeo engañoso; y el requisito de adiestramiento especializado para los productores que ofrezcan este tipo de seguros.
Rivera Schatz señaló que, aunque ya existen seguros para mascotas en el mercado local, no hay una estructura normativa uniforme que garantice transparencia sobre exclusiones, deducibles, límites de cubierta y metodologías de reembolso.
Asimismo, la medida fomenta un ambiente de competencia justa al permitir la entrada de nuevos aseguradores mediante procesos ágiles, sin menoscabar la supervisión del Comisionado de Seguros. Como referencia, incorpora estándares del “Pet Insurance Model Act” de la “National Association of Insurance Commissioners” (NAIC), con el propósito de alinear a Puerto Rico con las tendencias regulatorias implementadas en varias jurisdicciones de Estados Unidos.




