La ciudad de Filadelfia presentó una demanda contra el secretario del Interior Doug Burgum y la directora interina del Servicio de Parques Nacionales, Jessica Bowron, tras la decisión del Servicio de Parques Nacionales de retirar una exhibición sobre la esclavitud en el Parque Histórico Nacional de la Independencia. La acción responde a una orden ejecutiva del presidente Donald Trump que exige “restaurar la verdad y la cordura a la historia estadounidense” en espacios gestionados por el gobierno federal.
Los críticos acusaron a Trump de “blanquear la historia”, señalando que la medida borra una parte esencial de la memoria nacional. El sitio afectado, conocido como la Casa del Presidente, albergaba paneles que relataban la vida de nueve personas esclavizadas por George y Martha Washington en la mansión presidencial cuando Filadelfia era la capital del país. Sus nombres aún permanecen grabados en una pared de cemento, aunque los paneles con la información biográfica fueron retirados. En el lugar, los visitantes han dejado flores y notas con mensajes como “La esclavitud fue real”.
El Departamento del Interior defendió la decisión, afirmando que la orden de Trump obliga a revisar los contenidos interpretativos para “garantizar precisión, honestidad y alineación con los valores nacionales compartidos”. La dependencia calificó la demanda de Filadelfia como “frívola” y acusó a la ciudad de querer “menospreciar a nuestros valientes Padres Fundadores”. Hasta el momento, el Departamento no ha aclarado qué reemplazará las exhibiciones retiradas.
Entre las personas esclavizadas en la mansión figuraba Oney Judge, célebre por haber escapado y resistido los intentos de Washington por capturarla nuevamente. En su demanda, Filadelfia sostiene que el acuerdo de administración compartida del sitio le otorga igual voz en cualquier cambio de diseño o contenido.
El representante demócrata Dwight Evans calificó la medida como “una vergonzosa profanación” y una muestra del “abuso de poder” del gobierno. Ed Stierli, directivo de la Asociación de Conservación de Parques Nacionales, advirtió que eliminar la muestra “revierte años de trabajo colaborativo” y “prioriza la nostalgia sobre la verdad”. Por su parte, Timothy Welbeck, del Centro para el Antirracismo de la Universidad Temple, añadió que la decisión “demuestra que el país aún no está dispuesto a enfrentar los horrores de su pasado”.
La orden ejecutiva firmada por Trump en marzo acusa a la administración del expresidente Joe Biden de promover una “ideología corrosiva” en los sitios históricos del país. Según el texto, el gobierno anterior habría impulsado capacitaciones que promovían “interrogar el racismo institucional” y “desmantelar los fundamentos occidentales”.




