El presidente colombiano, Gustavo Petro, expresó optimismo por el encuentro que sostendrá en las próximas semanas con su homólogo Donald Trump en la Casa Blanca, tras meses de tensiones políticas que incluyeron sanciones y amenazas de acción militar.
“Las conversaciones marchan bien”, afirmó Petro en un breve mensaje publicado en la red social X, al referirse al anuncio de la Cancillería colombiana sobre los preparativos de la reunión prevista para el 3 de febrero.
Según un comunicado oficial, la ministra de Relaciones Exteriores, Rosa Villavicencio, y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, mantuvieron una conversación telefónica “cordial” en la que abordaron los temas centrales del encuentro presidencial. Entre estos se destacan la lucha contra el crimen transnacional, la seguridad regional y el fortalecimiento de oportunidades económicas conjuntas.
La Cancillería confirmó que a Petro se le ofrecerán “todas las garantías propias de una visita de jefe de Estado”, recordando que en septiembre pasado Estados Unidos había anunciado la revocación de su visa. Esa decisión ocurrió luego de que el mandatario colombiano exhortara en Nueva York a soldados estadounidenses a desobedecer órdenes de Trump durante una manifestación en contra de las acciones militares en la Franja de Gaza.
El Departamento de Estado también confirmó la llamada entre Villavicencio y Rubio, destacando que sirvió para discutir “prioridades comunes”, incluidos los temas comerciales, según indicó el viceportavoz Tommy Pigott.
Las tensiones entre Petro y Trump comenzaron a disminuir a inicios de enero, cuando ambos conversaron por teléfono. De acuerdo con Trump, Petro se comunicó para “explicar la situación de las drogas y otros desacuerdos que hemos tenido”.
Las diferencias entre ambos mandatarios han estado marcadas por posturas opuestas sobre migración, las operaciones militares en Gaza y, sobre todo, la política antidrogas. Trump ha acusado públicamente —sin presentar pruebas— a Petro de ser un “capo de la droga”. En ese contexto, el Departamento del Tesoro sancionó al mandatario colombiano y a su esposa por supuestos vínculos con el narcotráfico, acusaciones que Petro ha rechazado como infundadas, insistiendo en que su gobierno combate de frente a las organizaciones criminales.
La crisis diplomática se profundizó después de la incursión militar de Estados Unidos en Venezuela, que terminó con la detención de Nicolás Maduro y su esposa. Tras esos hechos, Trump dirigió sus críticas hacia Colombia y su presidente, señalándolo como nuevo adversario regional.
Consultado por periodistas sobre la posibilidad de una operación similar contra Colombia, Trump respondió: “Me suena bien”. También calificó a Petro como un “hombre enfermo al que le gusta hacer cocaína y venderla a Estados Unidos”, añadiendo que “no va a hacerlo por mucho tiempo”. Pese a las tensiones, las partes ahora intentan retomar el diálogo diplomático.




