La Cámara de Representantes de Estados Unidos rechazó el jueves una resolución impulsada por los demócratas que habría impedido al presidente Donald Trump enviar tropas a Venezuela. La votación, que culminó en empate, reflejó el ajustado control del presidente republicano de la Cámara, Mike Johnson, y la resistencia creciente dentro del Congreso hacia las acciones militares de Trump en el hemisferio occidental.
Los líderes republicanos mantuvieron abierta la votación por más de 20 minutos hasta que el representante Wesley Hunt, de Texas, regresó apresuradamente a Washington para emitir el voto que selló la derrota de la medida. En el pleno, los demócratas protestaron alegando violaciones al procedimiento parlamentario. Solo dos republicanos, Don Bacon y Thomas Massie, apoyaron la resolución junto con los demócratas.
La propuesta habría obligado a Trump a retirar cualquier presencia militar estadounidense en Venezuela. Aunque la Casa Blanca aseguró que no hay tropas desplegadas y prometió consultar al Congreso antes de futuras operaciones, los demócratas insistieron en la necesidad de la legislación tras la incursión para capturar a Nicolás Maduro y ante los planes del mandatario de controlar la industria petrolera venezolana.
El representante Brian Mast, presidente republicano del Comité de las Fuerzas Armadas, acusó a los demócratas de actuar por “rencor” hacia Trump. “No quieren que el presidente Trump arreste a Maduro”, dijo. Por su parte, el congresista Gregory Meeks advirtió que las políticas de Trump estaban aislando a Estados Unidos: “Nos está convirtiendo en un matón regional con más enemigos y menos aliados”.
En el Senado, una resolución similar también había quedado empatada la semana anterior, hasta que el vicepresidente JD Vance rompió el empate. Según informes, el secretario de Estado Marco Rubio se comprometió a ofrecer una sesión informativa sobre Venezuela ante el Comité de Relaciones Exteriores.
El debate reavivó viejas tensiones sobre la Ley de Poderes de Guerra, aprobada en la década de 1970 durante la guerra de Vietnam para limitar el uso unilateral de la fuerza por parte del presidente. Los demócratas sostienen que Trump ha sobrepasado esos límites más que cualquiera de sus predecesores, especialmente tras ejecutar la redada contra Maduro sin informar al Congreso.
A la par de su ofensiva militar, el gobierno de Trump otorgó licencias petroleras por unos 250 millones de dólares a la firma Vitol. Legisladores demócratas denunciaron la falta de transparencia sobre los posibles beneficios para donantes políticos, entre ellos John Addison, socio principal de la compañía. La Casa Blanca respondió que la administración busca proteger los recursos venezolanos en beneficio tanto del pueblo venezolano como de Estados Unidos.




