Sídney, Australia — La Policía australiana lanzó este viernes un llamado urgente para localizar a Julian Ingram, de 37 años, sospechoso de estar relacionado con un tiroteo ocurrido el jueves en el sureste del país que dejó tres personas muertas, incluida una mujer embarazada, y un herido.
Las autoridades de Nueva Gales del Sur, estado donde se encuentra la localidad rural de Lake Cargelligo —a unos 600 kilómetros al oeste de Sídney—, difundieron una fotografía del sospechoso, conocido también por el apodo de “Pierpoint”, y solicitaron la colaboración del público.
De acuerdo con el comunicado policial, Ingram fue visto por última vez conduciendo una camioneta Ford Ranger con matrícula de Nueva Gales del Sur, señalización municipal, bandeja trasera metálica, marcas reflectantes y una barra de luces de emergencia en el techo. La Policía pidió a la ciudadanía que no se acerque a él en caso de encontrarlo y que contacte de inmediato a los servicios de emergencia, ya que podría estar armado.
El tiroteo ocurrió el jueves en Lake Cargelligo, donde tres personas perdieron la vida y otra resultó gravemente herida. Según los reportes, las autoridades tratan el incidente como un caso potencial de violencia doméstica. Equipos especializados, apoyados por unidades aéreas, participan en las labores de búsqueda en la región.
Los fallecidos fueron identificados como un hombre de 32 años y una mujer de 25, encontrados dentro de un vehículo. Posteriormente se confirmó que la mujer estaba embarazada de aproximadamente siete meses. En una segunda escena del crimen, ubicada en la calle Walker, los agentes hallaron a un hombre de 19 años y a una mujer de 50 con heridas de bala. Ella murió en el lugar, mientras que el joven fue hospitalizado en condición grave pero estable.
Las autoridades mantienen la operación activa y advirtieron a los residentes que permanezcan en sus hogares mientras continúa la búsqueda.
El suceso ocurre en medio del reciente endurecimiento de las leyes sobre armas en Australia, tras la aprobación de nuevas medidas parlamentarias destinadas a reforzar los controles luego del ataque terrorista ocurrido en diciembre en Sídney, que dejó 16 muertos, incluido uno de los agresores.




