DAVOS, Suiza — Jared Kushner, yerno y consejero del presidente estadounidense Donald Trump, presentó este jueves en el Foro Económico Mundial de Davos la nueva fase del plan de paz para Gaza. Afirmó que sin la desmilitarización de Hamas no será posible reconstruir el enclave palestino.
Kushner, miembro de la junta ejecutiva fundadora del recién inaugurado Consejo de Paz, aseguró que la paz es alcanzable tras más de dos años de conflicto entre Hamas e Israel. Agradeció a Trump sus esfuerzos diplomáticos y destacó que se está trabajando ‘con el nuevo gobierno’ en Gaza para lograr la desmilitarización de los milicianos. “Si esto no se cumple, Hamas terminará con las aspiraciones de paz de la gente”, advirtió.
Durante la ceremonia, Kushner presentó diapositivas con el plan maestro propuesto por la Administración estadounidense. El proyecto, que inicia en la ciudad de Rafah, plantea metas de crecimiento económico, aumento de ingresos y creación de empleo en un plazo de diez años, aunque no respaldó las cifras con información pública.
El asesor aseguró que la ayuda humanitaria está llegando a Gaza en cantidades suficientes, a pesar de las advertencias de la ONU sobre la insuficiencia de la asistencia. Añadió que allí se realiza “el esfuerzo humanitario más grande en una zona de guerra” y explicó que la administración del enclave estará a cargo de un comité de tecnócratas sin afiliaciones políticas.
En el mismo acto, el presidente Donald Trump destacó el potencial económico de la Franja de Gaza por su ubicación costera. “En el fondo soy un agente inmobiliario, y lo más importante es la ubicación. Miren esta propiedad junto al mar, lo que podría significar para tanta gente”, expresó.
Kushner subrayó que no sería inusual construir una ciudad para dos millones de personas —la población estimada de Gaza— en apenas dos o tres años. También hizo hincapié en las oportunidades de inversión que se abrirán para el sector privado durante la reconstrucción.
El consejero mencionó que entre los miembros del Consejo de Paz figuran Egipto, Turquía, Arabia Saudí e Israel, y exhortó a todos los países participantes a dejar de lado sus desacuerdos “por treinta días” para trabajar unidos por los pueblos de Israel y Palestina.




