Gurabo – Un total de 132 hombres y mujeres fueron certificados como agentes de la Policía este lunes y de inmediato serán destinados a las regiones de Carolina, Bayamón, San Juan, Caguas, Aibonito y Humacao, zonas que enfrentan tanto altos niveles delictivos como una merma en su fuerza activa.
El coronel Orlando Rivera Lebrón, superintendente asociado de la Policía, explicó que esas áreas fueron las más afectadas por el retiro de 850 agentes este año. “Queremos tener los cuarteles con el personal idóneo para poder operar”, subrayó.
Los 87 hombres y 45 mujeres completaron 1,102 horas de adiestramiento en el Colegio Universitario de Justicia Criminal de la Policía, en Gurabo. Ahora iniciarán una etapa de mentoría supervisada que incluirá 800 horas adicionales antes de graduarse formalmente. Este grupo se suma a los 229 cadetes certificados en septiembre.
El superintendente de la Policía, Joseph González, destacó los esfuerzos de reclutamiento y aseguró que el proceso se ha acelerado gracias a la contratación de poligrafistas y al regreso del control de la Oficina de Seguridad y Protección —encargada de las investigaciones de campo— al cuerpo policiaco, tras su paso por el Departamento de Seguridad Pública.
“Definitivamente, necesitamos más policías, pero el reclutamiento se está haciendo”, puntualizó González. Recordó que cuando asumió el mando había más de 700 aspirantes en espera de la prueba del polígrafo, y que ahora pueden realizar entre 30 y 40 evaluaciones diarias gracias al aumento en personal técnico.
A la ceremonia asistieron la gobernadora Jenniffer González, el presidente de la Cámara de Representantes Carlos “Johnny” Méndez, y la alcaldesa de Gurabo, Vimarie Peña Dávila. Actualmente, la Policía cuenta con 10,937 oficiales y la meta es reclutar alrededor de 1,100 agentes adicionales para el 2026.
Durante el acto, González y la gobernadora exhortaron a los nuevos policías a servir con compromiso y ética. “Ustedes representan los valores fundamentales de nuestra institución: respeto, ética, valentía, disciplina y humanidad. Han escogido una profesión noble, pero exigente”, expresó el superintendente.
La gobernadora reafirmó que su administración trabaja para fortalecer los salarios y sistemas de retiro. Los nuevos agentes comenzarán con un salario base de $2,800 mensuales. “Hoy dejan de ser cadetes y se convierten en agentes de la Policía de Puerto Rico. Eso implica una responsabilidad directa con el pueblo”, sostuvo, al tiempo que prometió respaldo gubernamental continuo.




